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Mostrando las entradas de febrero, 2022

Lujuria

Se convirtió en un bombón a los 12 años de edad, ella tenía energía sexual en cada paso que daba, en cada movimiento de su cuerpo, en cada mirada lenta y penetrante, en sus labios carnosos que parecían saborear el sexo cada hora del día. Ella se sentía como el calor del Kundalini en el cuerpo, magia viva, vida arcana, cuerpo vasija que lo cambia todo, un antes y un después entre sus piernas, ella fue siempre la serpiente y la tentación. Cuando fue creado el mundo ella vio la promesa de cerca, se le pegó la magia y el fuego creador en el cuerpo. La calidez de su cuerpo no lograba arrancar esa gratificación fugaz y estrictamente personal de la lujuria, ni para ella, ni para el resto. Parejas sin fin iban y venían, tocando, mordiendo, acariciando, golpeando, cuerpos sudando juntos, tocando el nirvana al cerrar los ojos, llegando al infierno cuando los abría, todo acababa demasiado rápido, es poca la diversión, la pasión es muchísima. Lujuria era saliva, humedad, sexo goteante y mirada...

Avaricia

Tenía entendido que el mundo entero cabía en mis manos, ella decía eso como si supiera que en verdad toda la riqueza del mundo le pertenecía, era una mujer de lino y corales, una diosa opulente, estaba más sola que sus relojes de oro que guardaba en su banco de Suiza.  No, no tuvo la suerte de tener una amiga sincera como ella, llegaban amistades como las moscas al dulce, su soledad crecía, atesoró dinero a cambio, terrenos, deudas de desdichados, atesoró recuerdos de un momento más feliz y sencillo, nadie conoció sus momentos, eran suyos, sus historias que valían más que su Lamborgini. Avaricia era una mujer esbelta, de cuello muy alto donde sus joyas lucían a la perfección, no era precisamente delgada y siempre hacía alusión a que sus gorditos eran fruto de su dinero, su herencia, su trabajo arduo, su compromiso por construir el imperio que la protegería de un mundo hostil y duro. Avaricia tuvo un sepelio en medio de la crema y la nata de su ciudad, tuvo y tuvo todo lo que deseó,...